Peatonales y Semipeatonales
2013-2023
A diferencia de muchas ciudades de América Latina que están sufriendo cambios en sus centros históricos por la pérdida de centralidad, debido a procesos de diferenciación entre centro urbano y centro histórico, San Miguel de Tucumán presenta un área central que convive con una edificación de valor patrimonial (iglesias, edificios públicos, residencias, instituciones) y una activa vida comercial y recreativa que contribuyen a crear más atractivos al microcentro.
En este contexto, el espacio público resulta estratégico, pues cumple el rol de integrar a la sociedad y estructurar a la ciudad. Resulta el elemento articulador por excelencia de esa dualidad comercial/histórica y puede otorgar unidad al paisaje urbano del centro de la ciudad.
Entendiendo la dinámica de San Miguel de Tucumán, con su marcada centralidad y todas sus consecuencias, planteamos estrategias de intervención que logren brindar unidad y cohesión al microcentro. Dichas intervenciones se plantean desde los lineamientos del Plan Estratégico Urbano Territorial SMT 2016 que convierte al sector en un gran atractor donde confluyen numerosas y diversas actividades. El escaso ancho de las veredas, sumado al intenso tránsito peatonal que registra el microcentro, genera situaciones de conflicto en donde el peatón se ve obligado muchas veces a mal usar la calzada para circular.
La intervención en el microcentro contempló poner en práctica un reordenamiento del tránsito en donde se priorice al peatón por sobre la circulación vehicular y la creación de áreas semipeatonales como estrategia, se aplica en aquellas calles en las que peatonalizar completamente la calzada generaría congestión vehicular en otras arterias próximas, por lo que se opta por una solución intermedia que, si bien amplía el espacio disponible para la circulación peatonal, no elimina completamente el acceso vehicular.
En una primera etapa, ejecutada en el año 2019, se procedió a intervenir con estrategias propias del urbanismo táctico como fórmula de transformación urbana sencilla y poderosa, que siguen ciudades de todo el mundo y que permite cambiar el modo en que se usa el espacio público con elementos temporales y más económicos. Esta instancia serviría para evaluar el comportamiento peatonal y vehicular, y generar una adaptación y apropiación de las nuevas medidas tendientes a generar un microcentro más cómodo y seguro para el ciudadano.
Se eligieron las calles 25 de Mayo, entre Santiago del Estero y San Martín; la calle 9 de Julio, entre 24 de Septiembre y San Lorenzo; y calle San Martín, entre 25 de Mayo y Junín. En todas ellas se procedió a demarcar un área de aproximadamente 3 metros con pintura pavimental (ampliando la vereda derecha de cada arteria) diferenciando la nueva área peatonal de la vehicular (reducida a un carril) mediante elementos de hormigón. Se incorporaron dársenas para ascenso y descenso de pasajeros y carga y descarga de mercancías, bancos, bicicletarios, y macetas con plantas ornamentales para consolidar estos corredores.
- Buenos Aires 0-100 (24 de Septiembre – Crisóstomo Álvarez) 2100 m2
- Peatonal Muñecas 0-300 (24 de Septiembre – Córdoba) - 5778.00 m2
- 25 de Mayo 100-500 (San Martín – Santiago) 9100 m2
- Laprida 100-500 (San Martín – Santiago) 8500 m2
- Mendoza 800 (Junín – Salta) 2200 m2
- San Martín 500 - 700 (25 de Mayo – Junín) 13110 m2